Barbero perfilando con navaja recta la nuca de un cliente en un sillón de barbería

El corte es la parte más corta de la visita.

Tres generaciones de barbería en la colonia Juárez. Cincuenta minutos por corte, solo por cita.

Aquí nadie se apura.

Ramón Bracamonte abrió esta casa en 1953 con una regla que no se ha movido: un hombre por silla, cincuenta minutos para un corte, sin excepción. Su nieto la sigue cumpliendo. Por eso hay que apartar lugar y por eso nadie sale con prisa. El corte es lo más corto de la visita; el resto es lo que hace que aguante tres semanas.

Las tres sillas

Emilio Bracamonte de pie frente a la pared de madera del salón, con tijeras en la mano

Emilio Bracamonte

Maestro barbero

Corte a tijera. Es con quien sentarse cuando se quiere un cambio y no se sabe cómo pedirlo.

Tomás Rendón de pie frente a la pared de madera del salón, con delantal de piel

Tomás Rendón

Doce años en la casa

Degradados y barba. Su silla es la primera que se llena los viernes, así que conviene apartarla antes.

Nicolás Aguirre de pie frente a la pared de madera del salón, con chaleco negro

Nicolás Aguirre

Entró en 1989

Afeitado a navaja. Aprendió a asentar con Aurelio, el padre de Emilio, y no ha cambiado el método.

Hombre reclinado en el sillón con una toalla caliente humeante cubriéndole la cara

La carta

En la silla

Corte de casa 50 min $780
Corte y barba 75 min $1,150
Afeitado a navaja 45 min $690

Barba y bigote

Perfilado de barba 30 min $460
Bigote a la antigua 20 min $320

De la casa

Primera visita del hijo 30 min $420
Ritual completo 110 min $1,890

Cada servicio lleva toalla caliente, tónico y peinado.

El salón

Tres sillones de barbería alineados frente a una pared de espejos con lámparas cálidas
Navaja recta abierta sobre un asentador de cuero
Toalla humeante sostenida con pinzas metálicas sobre una charola de acero
Frascos de vidrio con tónicos y una brocha de afeitar sobre una repisa de madera
Manos de un barbero mayor asentando una navaja recta sobre una tira de cuero

Tres generaciones en la misma cuadra.

Ramón llegó de Salamanca, Guanajuato, en 1949, y pasó cuatro años rentando una silla prestada antes de abrir la suya. Su hijo Aurelio heredó el asentador y le agregó la segunda. Hoy la silla del fondo es de Emilio, que aprendió a asentar una navaja antes que a andar en bicicleta.

Emilio Bracamonte
Tercera generación
Aurelio Bracamonte
1971 a 2018
Ramón Bracamonte
Fundador, 1953
“A la mitad del corte me quedo dormido. Emilio ni me despierta.”
Rodrigo AlcántaraCliente desde 2017
“Le dije a Tomás que me dejara como a los treinta. Se rió y sacó las tijeras.”
Sebastián IriarteCliente desde 2021
“Nicolás me afeita desde que tenía pelo negro. Ahora me quita las canas de la barba.”
Mauricio Del ValleCliente desde 2014

La silla se aparta. Aquí no se hace fila.

Havre 71, colonia Juárez

Ciudad de México

Martes a viernes
10:00 a 20:00
Sábado
09:00 a 18:00
Domingo y lunes
Cerrado

La última cita se aparta una hora antes de cerrar.

Cómo llegar
Fachada de la barbería de noche, con la vitrina iluminada desde dentro y la banqueta mojada